Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Multiplicar la bondad

No, no se trata de un post evangélico. No vengo a multiplicar la palabra de Dios. Hace un par de días cuando leí sobre la “guerrilla de la bondad”, un grupo de panas que se propusieron crear unas tarjetas que invitaran a la gente a ejecutar buenas acciones, pensé que definitivamente necesitamos un movimiento de este tipo de este lado del mundo.

Para el primer texto de este blog se me ocurrían miles de temas sobre el fascinante mundo de la comunicación 2.0. Pero la revolución Boom Boom llamó poderosamente mi atención por lo que podríamos ganar copiándonos una idea como esta.

El objetivo de este proyecto es esparcir la amabilidad por el mundo, según afirmó su cofundadora Mary Beth Campbell en una entrevista publicada recientemente por la BBC (http://bit.ly/auOsMT ). Uno se puede comprar el kit con las tarjeticas e incluso hay uno para chamos (una de las tarjetas los invita a escribir una carta a un maestro que los haya inspirado). Y sí, seguramente estás pensando que este grupo de neo hippies diseñó este proyecto para ganar plata a cambio de tarjeticas felices (fue lo primero que pensé yo).
Pero ellos mismos afirman en su blog que no hace falta tener la tarjeta para ser un revolucionario de la bondad. El kit es un incentivo para el altruismo, una motivación para asumir con responsabilidad la tarea de la amabilidad, pero adquisición no es indispensable para hacer la buena acción del día.

Lo cierto es que esta guerrilla feliz hace el trabajo a través de la Web y parece estarles yendo muy bien. Tienen un grupo en Facebook http://bit.ly/cJXg8T , la página Web que le da base a esta iniciativa http://boomboomcards.com/ y también se les puede seguir en Twitter (www.twitter.com/boomboomcards). En el home aparecen 4 pasos simples para convertirte en un revolucionario de la amabilidad: tomas una carta, ejecutas la acción, entregas la carta y después le sigues la pista a través del site del proyecto.

Esta iniciativa de un grupo de jóvenes creativos y emprendedores se apropió de la Web social para proponer hábitos que construyeran un mundo mejor. El proyecto pone de relieve una de las características más fascinantes de la comunicación a través de Internet: la democratización de los espacios para que todo el que tenga una buena idea pueda multiplicarla y verla crecer.

Se me ocurren un montón de cartas para inventar, si nos animáramos a crear un proyecto para nuestro país, ávido de amabilidad y gestos de cortesía. “Cede el puesto en el metro”, “Maneja lento cuando llueve para que no mojes a los peatones”, “Bucéate a la chica discretamente para que no se sienta violada”, y otras tantas. ¿Qué buenas acciones criollas se te ocurren a ti?